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Enviado Sábado, 12 de Enero de 2008 - 11:42 am:   


Diario de un Predicador Viajero Volumen 7 - Capitulo 5
Tal misericorida
Estados Unidos, 17 de Marzo al 31 de Abril del 2006

Después de mi visita a México a mediados de Marzo fui a una gira de predica relámpago por los templos de Estados Unidos hasta finales de Abril. Mantuve Un record de programas que hice en esas 6 semanas y estaba sorprendido de ver que sumaban un total de mas de 100.

Debo de haber hecho miles de estos programas durante mi carrera como predicador viajero y al pensar en mi 57 cumpleaños a solo unas semanas sonreí, “físicamente la gira ha sido exhausta, pero espiritualmente estoy mas entusiasmado que nunca”, pensé.

quote:

ayur harati vai pumsam udyann astam ca Yann asau tasyarte
yat-ksano nita uttama-loka-vartaya

El Sol tanto al salir como al ponerse, disminuye la duración de la vida de uno, excepto para aquel que utiliza el tiempo en discutir temas relacionados con la personalidad de Dios, el supremamente bueno.

[Srimad Bhagavatam 2.3.17]
En San Diego, en uno de los últimos días de la gira visite la casa de Guru Gauranga das, el patrocinador de mi festival en la isla de Mauricio, hicimos planes sobre el programa y decidimos que lo llevaríamos a cabo el siguiente año en Abril.

Cuando mire en su altar llamó mi atención la belleza de la única deidad presente, una Salagrama Sila. Habiendo adorado Salagramas Silas por años inmediatamente vi que esta deidad era especial, El era pequeño, perfectamente redondo, liso y brilloso. Recordé un verso del Padma-purana, donde el Señor Visnu le dice a Brama que las Salagramas pequeñas dan los resultados mas auspiciosos: “Oh brama en esa Sila, pequeña como la fruta amalaki, permanezco eternamente con mi consorte divina Srimati Laksmi Devi”, la mire de cerca, la Salagrama tenia bellamente formada una boca en frente. “El mas auspicioso chakra”, dije en voz alta. “También tiene una parte plana en la parte de abajo”, dijo Guru Gauranga, sacudí mi cabeza del asombro. “Es la Salagrama perfecta”, dije. “Las mas buscadas por cada brahmana piadoso en la antigua India, muchos templos en India darían laks de rupis por dicha Sila. “¿En que parte del mundo la conseguiste?” “Es una larga historia”,contesto Guru Gauranga. “Si tuviera el tiempo se la contaría”, sonreí y me senté. “¿Qué mejor manera de gastar el tiempo?” le dije. Guru Gauranga dijo: “En 1992 estaba Sirviendo en Mayapur como un joven brahmacari, cuando la voz se corrió de que los devotos en Bangladesh necesitaban brahmacaris para un programa de festival viajero, al principio estaba indeciso porque Bangladesh es un país musulmán, pero devotos del área me dijeron que hay cientos de miles de Vaishnavas en Bangladesh, muchos de los cuales asisten a nuestros programas, así que di un paso al frente. Por varios meses viajamos a través del país haciendo festivales al aire libre en las aldeas y algunas veces hasta veinte mil personas los visitaban, en muchos lugares los nativos nunca habían visto occidentales de piel blanca, los musulmanes nos dejaron solos y los Vaisnavas se aglomeraban en nuestros programas. Una noche en una remota aldea en la jungla en el Norte tuvimos que terminar tarde nuestro programa. Me acosté cansado en el piso de la carpa junto con otrs bramacaris, pero tenia problemas al dormir por el calor, la humedad y los mosquitos, así que me pare y me recargue sobre la pared de la carpa. Un joven vestido en dhoti color azafrán se acerco a mi y me pregunto porque no estaba durmiendo, le dije sobre mis dificultades y el se ofreció a llevarme al asrama donde el vivía, muy lejos en la jungla. “Usted dormirá placenteramente ahí”, me dijo. Después de caminar por una hora y media comencé a preocuparme al no alcanzar nuestro destino, de repente llegamos a un lugar donde había 15 chozas de ladrillos y cerca un templo de piedra. Juzgando por su apariencia, el templo parecía muy antiguo, el joven me llevo a una de las chozas y me dijo “por favor duerma aquí, los mosquitos no lo picaran. Quemamos una madera especial para mantenerlos alejados”. Minutos después estaba dormido, me desperté en la mañana justo cuando estaba saliendo el Sol y por la ventana mire una bella escena de antigüedad.

Jóvenes brahmacaris monjes sentados a orillas cerca del río, cantando suavemente japa en sus cuentas. Hermoso tilaka Vaishnava adornando sus cuerpos y su vestimenta azafrán competía con la salida del Sol. Desde el templo podía escuchar a la gente cantando un bhajan familiar Lalasamayi-Prarthana por Narottama Das Thakur.

Varios brahmacaris me llevaron al río a bañarme, al ir caminando pasamos por la cocina y podía oler el olor a estiércol de vaca en el fuego donde se cocinaba el desayuno. Mientras me bañaba los brahmacaris se sentaron cerca y cantaban japa. Mire alrededor y pensé “Esto es lo que la vida debía haber sido en los asramas devociónales hace cientos de años, cuando los jóvenes estudiantes vivían y estudiaban con sus gurus Vaisnavas. Me pregunté porque no había un guru presente. “¿Cuánto tiempo estará con nosotros?”, uno de los jóvenes pregunto cuando íbamos caminando hacia el templo: “Solo unas cuantas horas mas”, respondí , pero me gustaría quedarme para siempre, cuando llegamos al templo entramos y dimos nuestras reverencias y cuando nos levantamos me sorprendí porque no había altar solo cuatro bardas decoradas “¿Dónde están las deidades?”, pregunte. Uno de los jóvenes sonrió, “Se paciente”, dijo uno de ellos “Y pronto vera las mas hermosas de las deidades” y “famosas”, dijo otro “¿Famosas?”, dije. “¿Aquí en medio de la jungla?”, de repente una caracola sonó y una de las gigantescas paredes se deslizo abriéndose para revelar un hermoso altar de mármol, una elaborada simhasana labrado en plata elevándose sobre las agraciadas Deidades de Radha Krishna, no podía ver lo que mis ojos estaban viendo, simplemente permanecí ahí. “El altar esta escondido para proteger a las Deidades de los ataques musulmanes”, dijo uno de los jóvenes. “Ellas han permanecido a salvo, de esta manera por 500 años”. Krishna estaba echo de piedra negra y Radharani de bronce, me pude dar cuenta que las Deidades eran muy antiguas, cerca de los pies de Krishna había un simhasana plateado con tres hermosas Salagrama-Silas. Luego –no se que me hizo hacerlo, quizás la emoción en el momento, pero dije: “¿Puedo tener una de esas Salagramas-Silas?”.Los brahmacaris voltearon hacia mi y me miraron asombrados, murmure algo así como un deseo muy anhelado de adorar una Salagrama-Sila, pero ellos permanecieron callados, asombrados por lo que había dicho. “Bueno”, dijo uno “Puedes preguntarle a nuestro guru, el te quiere ver después del desayuno”, “¿Dónde está el ahora?”, dije “El esta acabando su lak de japa”, dijo otro joven, “¡Un lak de japa antes del desayuno!”, exclame.

Después del desayuno, uno de los brahmacaris mayores me llevo a la pequeña choza que no estaba tan lejos del templo. “¿Tiene su guru muchos discípulos?”, pregunte al ir caminando “Mas de 5000”, contestó, “¿Que edad tiene?”, dije. “92”, dijo, “Seguramente ha viajado mucho”, dije “Realmente”, dijo el brahmacari “El nunca ha dejado esta aldea, es una razón por la que el esta ansioso por conocerte, el siempre sita la predicción de Sri Caitanya Mahaprabhu, mencionada en el Caitanya Bhagavata.

quote:

prthivite ache yata nagaradi grama sarvatra pracara
haibe mora nama

Así como tantos pueblos y aldeas hay sobre la faz de la Tierra, así Mi Santo Nombre será predicado.

[Caitanya Bhagavata, Antya 4, texto 126.]
“Sabe”, dijo el brahmacari “En varias ocasiones ha derramado lagrimas cuando habla de cómo la misericordia del Señor Caitanya, algún día dejaría India para inundar el mundo con amor por Dios y esta mañana, cuando le dije que un occidental vestido como un Vaishnava había llegado se emocionó tanto. Yo traduciré cuando lo conozcas”.

Al ir entrando e la choza, miré al guru vestido solo con una gumcha, sentado, absorto cantando su japa, abrió sus ojos y me miró “Así que es verdad”, dijo muy suavemente. “Le di mis reverencias y cuando me levante me llamo para que me acercara. Sus discípulos le habían dicho que del programa cerca de la aldea y me hizo unas cuantas preguntas, se detuvo por un momento” “¿Quien ha hecho este servicio para Mahaprabhu?”, dijo. “¿Quién ha introducido a ustedes los occidentales el canto de los Santos Nombres?”, “Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada”, dije orgullosamente. “El vino al occidente desde la India y nos dio el canto Hare Krishna” “Por favor dime mas” y por mas de una hora escucho atentamente mientras yo le narraba la vida de Srila Prabhupada: Su niñez y juventud, sus encuentros con Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati, sus intentos de predicar en India y su viaje eventual al occidente. En varias ocasiones los ojos del guru se llenaban de lagrimas, al final sacudió su cabeza, fue mi gran infortunio no haber conocido a la persona que cumplió la predicción de Mahaprabhu, solo puedo ofrecerle mis dandavats. El puso sus manos juntas sobre su cabeza y recito oraciones por largo rato , luego volvió hacia mi “¿Tu has pedido una de nuestras Salagramas-Silas?”, dijo, “si”, le dije. De reojo vi varios brahmacaris mirando atentamente a su guru. “Lo pensaré”, el dijo. Los ojos de los brahmacaris se abrieron completamente.

“Has de conocer la historia de esas Deidades”, dijo “Esta escrito en nuestros archivos del templo. Hace 500 años mis antepasados eran shivaistas (sacerdotes) en el templo de Gopala Bhatta Goswami en Vrindavana. Goswami empeño a varias familias en el servicio de su querida Deidad Radha-raman. “¿Conoces la historia de Radha-raman?” “Si, la conozco, el es una Deidad auto manifestada de una de las Salagramas-Silas que Gopala Bhatta Goswami encontró en el río Kali Gandaki en Nepal” “El guru asistió en su cabeza”, parecía estar complacido de que conociera el pasatiempo y continuó “en mi familia, había tres hermanos ayudando con esa puja. Un día en 1498 (1576 de acuerdo al calendario occidental), Gopala Bata Goswami les pidió que fueran allá a lo que formalmente era el Este de Bengal, pero ahora es Bangladesh, para propagar las enseñanzas de Mahaprabhu, era un gran reto ya que el viaje era largo y peligroso y ellos estarían en su propia predica del mensaje de Gauranga. Aun mas sabían que experimentarían intensa separación de Radha-raman y el mismo y también de Raghunatha Goswami y Jiva Goswami, quienes todavía vivían. Así que en el día de su desaparición Gopala Bata Goswami llamó a todos sus hermanos y en presencia de Radha-raman, a cada uno le dio una Salagrama-Sila, esas son las tres Salagramas-Silas que tu ves en el altar”.

“El guru paró de hablar y con los ojos cerrados regresó a cantar en sus cuentas, le di mis reverencias y con los otros brahmacaris deje el cuarto, me fui a sentar a orillas del río pensando en todo lo que había pasado, me sentí afortunado de haber venido a ese pacifico asrama y conocer al guru y sus discípulos, pero también me sentí avergonzado por haber pedido esa Deidad especial. Después de un rato comencé a preguntarme si todo eso era verdad, nunca había leído que Gopala Bata Goswami había mandado predicadores a propagar el mensaje del Señor Caitanya, pero luego reflexioné “Es ciertamente posible, muy pocas cosas se han escrito sobre esos momentos históricos”.

“Me acorde de un verso de la Biblia que había aprendido cuando era joven:

quote:

Hay muchas otras cosas que Jesús dijo, las cuales si todas hubieran sido escritas, supongo que aun el mismo mundo no podría contener los libros que habían sido escritos.

[Juan 21: 25]


“Luego pensé en aquel gentil sadhu, el parecía el depósito de todas las buenas cualidades y me sentí avergonzado de que pude haber dudado de su veracidad, finalmente concluí que le creía, pero no había la posibilidad de que el me diera una de sus históricas Salagramas-Silas”.

“De repente miré mi reloj, oh no, se me hizo tarde, es casi el medio día, tengo que regresar, los devotos se han de estar preguntando en donde estoy”.

“En ese momento uno de los brahmacaris llego corriendo.¡Guru Maharajá quiere verlo! dijo casi sin aliento, caminamos al templo, entramos y dimos nuestras reverencias. El guru estaba sentado frente al altar cantando suavemente en sus cuentas con los ojos cerrados, aunque se había dado cuenta que habíamos entrado permaneció absorto cantando Hare Krishna, después de un rato abrió sus ojos y me miró diciendo: “He decidido darte una de las Salagramas”, mi corazón empezó a palpitar “siento que Mahaprabhu se complacería de que dicha Deidad sea adorada por un Vaishnava del occidente, fue Su deseo que Sus Nombres fueran cantados en cada pueblo y aldea del mundo. De cualquier manera tengo una petición: Ora a ese gran acarya quien libero a su gente a que bondadosamente ponga el polvo de sus pies sobre mi cabeza” e hizo una señal a uno de los brahmacaris para que tomara una de las Silas del altar, el joven tomó Achamana de un pequeño vaso, fue al altar y tomo la Salagrama del centro, el brahmacari regreso y el guru tomo la Salagrama con la palma de su mano mirándo la Sila afectuosamente por largo rato, luego tocó la Salagrama con su cabeza, puso unas hojas de Tulasi a su alrededor y lentamente la puso en mis temblorosas manos”.

“Aún tratando de ocultar mi buena fortuna di mis reverencias e intente expresar mi apreciación, pero esa persona santa ya había cerrado sus ojos y otra vez continuo con su canto, di mis reverencias por ultima vez y me fui del templo”. Al salir del templo escuche mi nombre “¡Guru Gauranga, Guru Gauranga!,¿Dónde estas?. Era un devoto del festival que había venido a buscarme “Aquí estoy”, conteste “Estas en un gran problema”, dijo “Todos te están buscando”, caminamos rápidamente de regreso a la aldea donde se había llevado a cabo el festival y poco después partimos. “Eso fue hace 14 años”, dijo Guru Gauranga. Me senté asombrado, no me moví ni una pulgada en todo ese tiempo. “¡Que misericordia!”, dije mirando a la Salagrama la cual de alguna manera parecía infinitamente mas bella que antes. “Si”, dijo Guru Gauranga “Y la misericordia es algo que siempre debe compartirse”. Fue mas la forma en que el lo dijo que lo que el había dicho, que me hicieron mirarlo “Ultimamente he estado hablando con mi esposa sobre como me he envuelto en los negocios hoy en día, que difícilmente tengo tiempo para el puja, Usted sabe que prometí financiar su programa de festivales en Mauritius, encima de eso recientemente he ayudado a mi maestro espiritual, Bhakti Charu Maharajá con las construcciones de su nuevo templo en Ujjain. Como resultado he estado trabajando Día y noche”. Se pauso por un momento “Así que henos decidido pedirle si Usted puede tomar la Deidad y adorarla”. Mire a la Salagrama-Sila, mi mente estaba pensando. “El había sido ofrecido en servicio por las manos de loto de uno de los seis Goswamis”, pensé “¡Que honor seria!”. Absorto en mis pensamientos escuche que Guru Gauranga dijo: “¿La aceptaría?”. Mi meditación se interrumpió y contesté: “Si, por supuesto, gracias ¿Qué puedo decir?, la adorare con todo el amor y devoción que pueda”. Entonces Guru Gauranga me dio la Deidad y me hablo sobre los detalles de su adoración, luego me fui a otra cita. Al ir manejando por los suburbios de San Diego, estaba intentando ocultar mi buena fortuna, difícilmente podía creerlo, pensé: “Que maravillosa conclusión en mi gira de predica por América”.

Ore para volverme un recipiente digno de la misericordia que acabo de recibir. Tengo la más maravillosa motivación: Una Deidad dada dos veces con el propósito de inspirar al predicador en su servicio al Señor Caitanya y los seis Goswamis de Vrindavana.

quote:

krsnokirtana gana nartana parau premamritambho nidhi
dhiradhira Jana priyau priya karau nirmatsarau pujitau sri caitanya
krpa bharau bhuvi bhuvo bharavahantarakau vande rupa sanatanau raghu yugau sri jiva gopalakau

Ofrezco mis respetuosas reverencias a los seis goswamis llamados: Srila Rupa Goswami, Sri Sanata Goswami, Sri Raghunatha Bata Goswami, Sri Raghunatha das Goswami, Sri Jiva Goswami y Sri Gopala Bata Goswami quienes siempre están empeñados en cantar los Santos Nombres y bailar. Ellos son como un océano de amor por Dios y son populares tanto como para los caballeros como para los rufianes porque nunca son envidiosos de nadie. Cualquier cosa que ellos hagan, siempre complacen a todos y son completamente bendecidos por el Señor Caitanya. Por lo tanto están empeñados en actividades misioneras destinadas a liberar a las almas condicionadas en este universo material.

[Sri Sad Goswami-astaka, Srinivasa Acarya, Verso 1]
© 2006 - SS Indradyumna Swami - www.predicador-viajero.com
El contenido de estas narraciones no podrán ser reproducida sin previo consentimiento por escrito del autor.

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